La jornada "El Turismo Necesario" organizada por Izquierda Unida concluye que "el modelo de ciudad que proyectemos marcará el modelo del futuro turístico"

Rafael Rodríguez, ex concejero de Turismo de la Junta de Andalucía: “¿Qué ciudad queremos? Y en ese marco, ¿qué turismo queremos y cómo podemos llegar a él? Los modelos de desarrollo son fundamentales para establecer estrategias”

Gonzalo Fuentes, Secretario General de Hostelería y Turismo de CCOO Andalucía: “Un posible estallido de la “burbuja turística”, que ha basado su modelo de champions league en alicatar la costa desde el Cabo de Gata hasta Finisterre. Marbella ha sido un ejemplo de este modelo, en el que el gilismo terminó con el turismo de calidad”.

Izquierda Unida Marbella-San Pedro ha abierto hoy con la jornada “El Turismo Necesario: sostenibilidad y calidad en el empleo” un ciclo de acciones que bajo el epígrafe general “La Marbella Necesaria” abordarán en los próximos meses todos los aspectos troncales de la ciudad como democracia y participación, urbanismo, modelos de desarrollo, derechos sociales, educación, etc. 

El coordinador local de la formación, Miguel Díaz, ha señalado en la presentación de la jornada que “comenzar por el turismo era necesario porque es una de las partes más sustanciales del tejido socioeconómico de la ciudad, conocer la realidad del sector y sentar las bases de un futuro más sostenible y con mayor calidad en el empleo son imprescindibles para el desarrollo de Marbella”.

La jornada ha demostrado que el turismo es un sector poliédrico, transversal y multidireccional, ya que afecta a todos los segmentos sociales, económicos e institucionales y el modelo que se adopte para el futuro marcará indefectiblemente el desarrollo de la ciudad y, viceversa, el modelo de ciudad que se adopte para el futuro afectará el turismo.

Así lo ha demostrado el ex consejero de la Junta de Andalucía, Rafael Rodríguez, en su intervención preguntándose “¿Qué ciudad queremos? Y en ese marco, ¿qué turismo queremos y cómo podemos llegar a él? Los modelos de desarrollo son fundamentales para establecer estrategias capaces, por ejemplo, de romper la estacionalidad. Hay que apostar por la calidad, por la calidad del destino turístico, y no habrá calidad entregándose a un urbanismo depredador que genera malos servicios”.

Rodríguez ha hecho hincapié en la necesidad de que el turismo sea un generador de economía de escala, de economía productiva, dinamizador del pequeño empresario local, para ello ha lanzado diferentes propuestas como las tarjetas de comercio, las rutas de conocimiento local, segmentos de economía local anclados en el territorio, políticas de promoción pública que mantengan niveles de compromiso social y la tasa turística, como herramienta de obtención de recursos que deberían reinvertirse en el sector.

El ex consejero también ha incidido en la responsabilidad social de las empresas turísticas, “porque los establecimientos deben ser 5 estrellas en todos los ámbitos, empleo, experiencias, accesibilidad”. 

Rodríguez ha señalado que “el objetivo para una ciudad como Marbella debe ser la ruptura de la estacionalidad, no el crecimiento de plazas hoteleras, tiene cerca de 80 establecimientos hoteleros con 20.000 plazas y una tasa de ocupación cercana al 90% en los meses de julio y agosto, y ser líder en la generación de productos turísticos diferenciadores”.

Por su parte, el profesor de la Universidad de Málaga Enrique Navarro ha defendido la tesis de la “sostenibilidad integral en todo los espacios, no se puede defender un turismo sostenible si el destino no lo es”.

Uno de los problemas a los que se ha enfrentado Marbella, según el profesor, es el “acuerdo tácito para expandir el suelo urbano, un modelo basado en la especulación y en la máxima de que el dinero genera dinero, es decir, no crecemos porque lo necesitemos como destino, sino porque el crecimiento genera dinero, y uno de esos ejemplos podría ser el proyecto de ampliación de La Bajadilla donde se genera una idea, se elabora un marco para esa idea y se redacta un proyecto para ese marco”. 

“Para evitar este crecimiento especulativo es necesario poner límites, los límites nos permiten medir y las mediciones nos permiten generar un sistema de indicadores de sostenibilidad sobre con los que trabajar el desarrollo de la ciudad y del destino”, ha señalado Navarro.

“Los moDelos y las tendencias están cambiando. Ahora hay que incidir en la demanda, los turistas hay que medirlos por el tipo de ocio, no por sus perfiles, en los cambios de valores de la ciudadanía, en la importancia de las nuevas tecnologías y sus empresas, en la creatividad como creadora de empleo, en la innovación capaz de generar destino productivo, en poner el crecimiento a debate y la sostenibilidad como un valor diferencial y no perder de vista ni el crecimiento demográfico ni el cambio climático”, ha abundado Navarro.

Otro de los pivotes en los que se ha sustentado esta primera mesa sobre la sostenibilidad ha sido la accesibilidad. Belisa García, representante de PREDIF Málaga, Plataforma Representativa de Personas con Discapacidad Física y Orgánica, ha sido la encargada de desarrollar esta ponencia, en la que ha insistido en las personas con discapacidad como posible nicho de mercado con 4 millones de clientes potenciales en España y cerca de 500 millones en el mundo.

“Las personas con discapacidad somos multiclientes, ayudamos a romper la estacionalidad huyendo de las temporadas turísticas más masificadas y colaboramos con las empresas para que sean socialmente responsables”, ha recordado García.

“Una destino accesible se traduce en una ciudad accesible, un beneficio social y desde el 4 de diciembre una obligación legal”, ha subrayado la responsable de PREDIF, quién ha incidido en la importancia de “evaluar la accesibilidad de los destinos desde la experiencia”.

Mesa por la calidad en el empleo

La segunda mesa, moderada por la Secretaria Local de Acción Política, Victoria Morales, ha trazado un mapa de la realidad laboral del sector turístico, en el que las externalizaciones, la economía sumergida y la falta de inspectores son los mayores problemas.

En este sentido, el Secretario General de Hostelería y Turismo de CCOO Andalucía, Gonzalo Fuentes, ha sido taxativo “no hay turismo sostenible sin empleo de calidad y de futuro, con justicia social e igualdad de género, no solo en salarios, sino también en puestos de dirección. El empleo que se crea en la actualidad, se crea destruyendo el empleo estable de calidad”.

Fuentes ha propuesto tres acciones para mejorar la situación “que las estrellas se concedan por servicios y por calidad en el empleo, que se dignifique la profesión y que se conceda a los establecimientos socialmente responsable un sello que les acredite como tales”.

Por otro lado, Fuentes ha advertido de un posible estallido de la “burbuja turística”, que ha basado su modelo de “champions league en alicatar la costa desde el Cabo de Gata hasta Finisterre. Marbella ha sido un ejemplo de este modelo, en el que el gilismo terminó con el turismo de calidad basado en el sol, la playa, los espacios verdes y el pueblo, para primar el turismo residencial y con él la especulación y la construcción desaforada que ha favorecido el turismo masivo haciendo al destino Marbella un daño irreparable”. 

La diagnosis del sector en la ciudad pasa desde el año 2013 por un aumento espectacular del turismo internacional aparejado de un descenso del turismo nacional, según Fuentes, la razón de este descenso está en el “aumento de los precios, ya que la media por habitación en 2013 era de 63,83 euros y en 2017 de 110 euros, aumento que luego no se traslada a la masa social de los trabajadores y trabajadoras”.

Un ejemplo de ello son las camareras de piso, representadas en la jornada por Laura Díaz, que ha cargado en la externalización de los servicios las responsabilidades de la baja de la calidad del empleo en su segmento. La media salarial de una camarera de piso según convenio es de 1.600 euros, mientras que en una empresa externa desciende hasta la mitad, 825 euros mensuales.

Esta situación les ha llevado a movilizarse “es necesario sindicalizar los centros de trabajo para defender nuestros derechos, sufrimos presiones y amenazas constantes por parte de los empresarios, por reivindicar la dignidad de un trabajo hasta ahora invisible”.

Una camarera de piso puede llegar a trabajar con una empresa externalizada cerca de 70 horas por 300 euros, “no llega ni a cinco euros la hora de trabajo”, ha denunciado Díaz.

“Nuestros derechos son sólidos, pero ellos quieren disolverlos hasta que se evaporen”, ha cerrado Díaz. 

Por su parte, José Osorio, ha representado en la mesa a los comités de empresa de los grandes hoteles, quien además de responsabilizar a las externalizaciones de la precarización del empleo en el sector, también ha denunciado el “incumplimiento sistemático de los convenios colectivos”.

“Nuestro día a día demuestras que no se está saliendo de la crisis”, ha observado Osorio, “la movilización es fundamental para combatir los abusos y lograr mejores condiciones laborales, como es necesaria la creación de una conciencia para la movilización”, ha subrayado Osorio.