Izquierda Unida da a conocer in situ los efectos del cambio climático en Marbella con una ruta didáctica

El recorrido, de 7 kilómetros, ha discurrido entre la Residencia de Tiempo Libre hasta la urbanización Marbesa y ha incluido un análisis presencial de los daños en playas, cordones dunares, muros de viviendas, chiringuitos y viario público provocados por los últimos temporales

Medio centenar de personas se han sumado hoy  la ruta didáctica organizada por Izquierda Unida que tenía como objetivo conocer de primera mano e in situ los efectos de los últimos temporales sobre el ecosistema litoral de la ciudad y sobre las construcciones y viario público, efectos devastadores que con la incidencia del cambio climático van a ir a más en los próximos años.

El análisis e interpretación de la ruta ha corrido a cargo de Javier de Luis y Salvador Campos, acompañados por Antonio Figueredo, miembro de Marbella Activa y de la sociedad Española de Ornitología, quienes han detallado la lógica de los movimientos marinos y dunares, la influencia de la sobreconstrucción en las costas marbellíes y cómo el cambio climático ya está afectando al ecosistema autóctono donde algunas aves ya no migran en la búsqueda de climas subsaharianos o con la aparición en los últimos días de las temidas medusas carabelas portuguesas en las playas de Marbella. 

El concejal portavoz de IU, Miguel Díaz, ha señalado que lo más valioso de la ruta ha sido, precisamente, conocer “in situ” los efectos el cambio climático sobre el litoral marbellí y “la necesidad de poner medidas, planes y acciones combinadas por un lado desde el estudio y por otro desde la acción con medidas concretas que protejan nuestro litoral y recuperar espacio naturales invadidos”. 

En este sentido la diputada de Unidos Podemos, Eva García Sempere, visitó la semana pasada uno de los puntos más afectados por los temporales de marzo en el entorno de la Torre de Lance de Cañas y anunciaba en esa visita que su grupo parlamentario va a llevar al Congreso de los Diputados una propuesta sustentada en dos acciones,”necesitamos un estudio, fundamental, de la dinámica de costas y que nos diga exctamente qué fotografía tenemos de lo que está ocurriendo y poner en marcha las medidas correctoras que impidan que esto vuelva a suceder y que emanen de dicho estudio técnico, en los últimos 35 años se han gastado 433.000 millones de euros para paliar los efectos derivados del cambio climático, que ha venido para quedarse”.