IU denuncia que el PP realiza una gestión irregular de los residuos al depositar mezclados de forma incontrolada en una parcela municipal muebles, enseres, electrodomésticos, escombros y restos vegetales

Díaz: “Mientras frente a las cámaras el PP recrea campañas de limpieza efectistas utilizando una boñiga canina de grandes dimensiones, en la trastienda contamina depositando mezclados residuos vegetales, muebles, enseres, escombros, electrodomésticos y algas en una parcela municipal que no cumple ni con los condicionantes ambientales ni urbanísticos para ello”

El concejal-portavoz del Grupo Municipal de Izquierda Unida-Los Verdes en el Ayuntamiento de Marbella, Miguel Díaz, destapa “la irregularidad y la incoherencia del gobierno de Ángeles Muñoz en materia de recogida de residuos al poner en marcha campañas efectistas para promover entre los vecinos el cumplimiento de la ordenanza de limpieza mientras el propio gobierno se dedica a realizar una gestión irregular y contaminar al depositar en una parcela municipal sin separación alguna residuos de distinta naturaleza tales como muebles, enseres, escombros, electrodomésticos, restos vegetales y de limpieza de playas”.

Díaz lamenta que “el PP vuelva a las andadas, después de estar durante más de tres años (entre 2012 y 2015) enterrando en un vertedero ilegal todos los muebles y enseres que los servicios de limpieza recogían en la vía pública, hasta que desde el gobierno del que formaba parte IU cesamos esta práctica contaminante, clausuramos el vertedero y comenzamos a llevar los muebles a unas balsas independientes del resto de residuos ubicadas en la planta de transferencia de El Peñoncillo. Desde allí eran trasladados con todas las garantías por los servicios de Mancomunidad a la planta de tratamiento selectivo mancomunada de Casares”. 

El concejal de IU explica que “ahora el PP está realizando otra vez una gestión irregular de estos residuos al mezclarlos todos en una parcela municipal sita a escasos metros del vertedero clausurado en la que se depositan residuos de la más variada naturaleza, contraviniendo la normativa ambiental”.  Díaz demuestra que, "además de en la ilegalidad, el gobierno de Ángeles Muñoz cae en la incoherencia, al presentar campañas efectistas pidiendo a los vecinos que no contaminen o recojan las caca de los perros utilizando mecanismos de Street Marketing como la recreación de un montón de muebles abandonados o una boñiga canina de grandes dimensiones; mientras se representa esto frente a las cámaras en la trastienda el gobierno del PP acumula mezclados residuos vegetales, muebles, enseres, escombros, electrodomésticos y algas y erizos de mar de la limpieza de las playas en un vertedero incontrolado en una parcela municipal que no cumple con los condicionantes legales ni en materia ambiental ni urbanística para ello”.

Desde la formación de izquierdas se aportan otros datos de interés como que el volumen de residuos voluminosos (muebles y enseres domésticos) recogidos por los servicios municipales asciende a 4.000 toneladas anuales. Una elevada cantidad que durante tres años el gobierno del PP se dedicó a enterrar en un vertedero ilegal. Con el tripartito estos residuos se comenzaron a llevar a la planta de tratamiento ambiental de Casares, con un coste para el Ayuntamiento de 175.000 euros anuales, “no entendemos por qué se ha dado marcha atrás si esta situación ya estaba bien encauzada”, se pregunta Díaz.

Y todo ello a pesar de que el pasado mes de diciembre Ángeles Muñoz anunció un acuerdo entre el Ayuntamiento de Marbella, la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental y la empresa Urbaser para poner en marcha una nueva planta de tratamiento que iba a estar operativa para la primavera de este año, un plazo que ya está incumpliendo, ya que “a  día  hoy,  ya  con la primavera  iniciada y  a casi  5  meses de aquel anuncio de la  alcaldesa , ninguna de estas  medidas  se  han puesto en marcha  y  el  ayuntamiento de la mano otra vez del PP, vuelve a la gestión inadecuada e irregular de los residuos, antes tapándolos con tierra en un vertedero ilegal y hoy vertiéndolos incontroladamente en una pequeña  parcela de  menos de 3.000m2, próxima  a la carretera de Ojen”.