La ansiedad electoral de Ángeles Muñoz por perpetuarse en el poder amenaza otra vez el futuro de Marbella y nos coloca de nuevo en la antesala de un PGOU fallido

DÍAZ: “Nos enfrentamos al reto de elaborar un PGOU para la Marbella de la década de 2020, que permita recuperar los equipamientos y derechos perdidos y suponga un avance de la ciudad hacia la sostenibilidad, con Ángeles Muñoz es imposible”.

Los errores cometidos por el PP en la gestión del PGOU de 2010 dejan constancia de un riesgo para la seguridad urbanística de Marbella de cara a la tramitación del nuevo PGOU que ya tiene su primer capítulo en que la licitación de su redacción ha quedado desierta en el plazo ofertado por Ángeles Muñoz.

El concejal-portavoz de Izquierda Unida, Miguel Díaz, considera muy grave que “la alcaldesa del PP, Ángeles Muñoz, que alteró gravemente el avance del PGOU, ya débil en lo jurídico, que la Junta de Andalucía entregó al Ayuntamiento en el año 2007, sea la responsable del urbanismo en Marbella. Su gestión se centró en legalizar el urbanismo corrupto del gilismo, en lugar de emprender la recuperación de los equipamientos y derechos robados a la ciudadanía. Esta perversión desembocó en la anulación del documento por el Tribunal Supremo (TS)”. 

Por ello, Díaz invita a la vecindad, asociaciones y al mundo empresarial y turístico a “estar alerta y no fiarse de aquellos que han continuado estirando las perversiones del urbanismo del GIL en nuestro municipio hasta el punto de llevarlo a un callejón sin salida que bloquea las garantías de satisfacción del interés general que debe presidir la gestión urbanística”.

IU recuerda que las alteraciones introducidas por el PP en documento del PGOU supusieron que el TS, en tres sentencias distintas, señalara que no se cumplían las normas de evaluación de los efectos medioambientales, que se carecía de  informe de sostenibilidad económica y, sobre todo, que no correspondía a un PGOU determinar cómo se legalizaba lo ilegalmente construido por el GIL. 

Por otro lado, para IU “los plazos electoralistas que anuncia a bombo y platillo la alcaldesa para la elaboración de este documento no son realistas, es imposible que el nuevo equipo redactor que salga elegido, como muy pronto, en abril de la mesa de contratación pueda tener listo un avance y un documento estratégico eficaz en solo tres  meses; una exposición pública, la elaboración de una evaluación previa de impacto ambiental, la entrega del informe del nuevo equipo redactor sobre las sugerencias en  solo dos meses, la elaboración del documento del PGOU, su definitiva evaluación ambiental estratégica para su primera aprobación inicial…todo esto es cinco meses como va diciendo Muñoz, es un nuevo engaño a la ciudadanía. La primera prueba es que horas después de alardear ante un foro de empresarios de que el nuevo PGOU estaría listo en 2020 se ha visto obligada a ampliar el plazo de presentación de ofertas para su redacción porque ningún despacho profesional ha presentado ofertas”.

“Hay que ser rápidos con el PGOU, rápidos, pero diligentes. Como ejemplo, en un año esta Oficina de Planeamiento y la Comisión Gestora realizaron modificaciones en el PGOU de 1986 para poder construir el CEIP  Teresa de León, el CEIP Xarblanca, la ampliación del proyecto del IES Las Dunas, el centro de altos dependientes de Aspandem y, aún hoy, 12 años después, el IES del Ingenio y el nuevo centro de Salud se harán gracias al trabajo que realizó la Comisión Gestora” señala Díaz.El portavoz de IU apunta que “nuestro municipio se enfrenta al reto de elaborar un nuevo PGOU para la Marbella de la década de 2020, que ha de garantizar la participación ciudadana efectiva, no el renovado despotismo ilustrado del PP, que respete la legalidad y no busque atajos jurídicos que luego los tribunales acaban anulando. Necesitamos un urbanismo que haga de Marbella una ciudad  moderna y amable y no una nueva fotocopia de la Marbella del ladrillo y la especulación. Todo ello, difícilmente podrá venir de  quienes han gestionado y tramitado un PGOU que ha acabado siendo anulado, nos han confundido y engañado con macro proyectos fracasados durante sus 10 años de gobierno y ahora han tenido que ampliar una semana la licitación de la redacción del nuevo PGOU por su mala gestión y su ansiedad por perpetuarse en el poder”.

Prisas y ansiedades

La concejala viceportavoz de Izquierda Unida, Victoria Morales, señala que “cabe recordar en este sentido que “las prisas y ansiedades de Ángeles Muñoz por legalizar la corrupción del ladrillo de la época gilista, no resolvieron los problemas urbanísticos ni prepararon a Marbella para afrontar los retos de desarrollos e inversiones del futuro, al contrario, obligaron a esta ciudad a retroceder en busca de la legalidad urbanística de la década de 1980 con el PGOU de 1986”.

IU recuerda que “Marbella tampoco olvida que grandes proyectos estratégicos de esta ciudad son y  han sido torpedeados por la ineficacia del PP, véase el proyecto de ampliación del puerto de La Bajadilla, los proyectos de estabilización de las playas, las modificaciones del PGOU para proyectos hoteleros estratégicos, la adecuación de la autovía a su paso por el municipio, la mejora de las comunicación entre urbanizaciones, la dotación suficiente y adecuada de equipamientos públicos, el fracaso en los nuevamente anunciados, como el traslado del Polígono industrial, la construcción de residencias de ancianos y un largo etcétera que Muñoz no va a lograr tapar por más que haga mil anuncios de un PGOU exprés”. 

Una vez  anulado  el PGOU de 2010,  IU  junto con sus compañeros de gobierno,   iniciaron  la senda  para  dotar  de seguridad urbanística a nuestro municipio, se contrató a expertos de la UMA para que elaboraran un informe jurídico que fuera la base del nuevo PGOU y planteara soluciones para las viviendas que se construyeron al margen de la legalidad durante los gobiernos del GIL y adquiridas por propietarios que desconocían la situación de los inmuebles, se elaboró el Texto Refundido del Plan General de Ordenación Urbanística de 1986, se realizó la Adaptación parcial del P.G.O.U. de Marbella de 1986 a la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía y se modificaron las Normas Urbanísticas para adaptarlas a la realidad actual.